Gestión de la Innovación en la Sociedad del Conocimiento
 

La ciencia y la tecnología desempeñan un papel crítico en la competitividad de la actividad económica de un país, lo cual no resulta ajeno a las realidades locales y regionales donde se desempeñan las organizaciones. Constituyen factores intangibles que definen las pautas de desarrollo de una región y que presentan dificultades en su gestión. Un nuevo escenario socio-productivo se identifica con la aceleración del cambio tecnológico y el acortamiento del ciclo de vida de los productos y las características de los servicios, de allí la importancia estratégica de realizar una eficaz gestión de la innovación tecnológica en los sectores productivos locales.

Uno de los rasgos característicos de la sociedad moderna es el aprovechamiento intensivo del conocimiento, cuya generación y apropiación tiene una importancia estratégica. En la actualidad la sociedad del conocimiento involucra un conjunto complejo de procesos que puede ser evaluado por los efectos que provoca. Uno de ellos, y tal vez el mas importante es el conjunto de transformaciones que ha generado en el actual entramado social. Así, pasamos de transacciones socioeconómicas basadas en bienes y servicios a transacciones socioeconómicas basadas en el conocimiento.

El perfil mismo de nuestra cultura está definido por el producto de la ciencia y la técnica. La investigación científica es, cada vez más, parte integral del sistema productivo. La capacidad de generar conocimiento es considerada como esencial, tanto para producir innovaciones como para aprovechar cabalmente el conocimiento universal. De igual manera, las formas en las que un grupo de personas, organizaciones, instituciones aplican el proceso de conocimiento y diseñan estrategias para adquirirlo, producirlo, distribuirlo y transmitirlo conforme a sus objetivos, juegan un papel fundamental en el entramado social y productivo a diferentes escalas. Los países que han demostrado un alto desempeño en el funcionamiento integral de sus sistemas de conocimiento son los que han alcanzado mayores desarrollos económicos y sociales.

Nuestro país, y específicamente nuestra región, deben generar las capacidades científicas, técnicas y de gestión que permitan a los distintos actores sociales involucrados (Estado, Universidades y Empresas) vincularse a través de fructíferos intercambios que mejoren la calidad de vida de la sociedad, la eficiencia de las organizaciones y la competitividad de las empresas, generando las condiciones propicias para el desarrollo económico y social en condiciones de equidad.